Si eso no te funciona porque tienes corazón de pollo o confías en la gente entonces debes checar lo siguiente:
¿Te cuesta COBRAR el dinero que amablemente prestaste?
¿Es complicado poner límites con nuestros familiares o amigos y no tenemos mucho valor para pedirles ese dinero que alguna vez les dimos y que prometieron pagarnos?
Pareciera que da más pena cobrar que deber dinero.
La clave está en no llegar al drama del amigo, novio, hermana o primo que no paga.
Aquí una opción de acuerdo a nuestra legislación:
Contrato de mutuo simple o con interés (artículo 2317 a 2330 del CCV).
El mutuo es un contrato por el cual el mutuante se obliga a transferir la propiedad de una suma de dinero o de otras cosas fungibles al mutuario, quien se obliga a devolver otro tanto de la misma especie y calidad.
Una firma vale mil
No lo tomes como una exageración, una firma es ultra poderosa y le pone seriedad a cualquier asunto.
No estaría mal que le lleves una hojita a tu primo, tía, hermana (el deudor) un contrato que establezca cuándo te tienen que pagar,intereses, a qué plazo y cuánto dinero será en total.
Llega bien casual, súper polite a decirles que te -firmen el contrato-.





No hay comentarios.:
Publicar un comentario